Seguro de vida para proteger a tu familia

Posted at 30th abril, 2013 by Redaccion

Adelantarse a la desgracia. Saber mirar más allá de nuestra pretendida suficiencia. Pensar en nuestros seres queridos y asegurarnos que nada podrá afectarles el bienestar

Quizás en estas motivaciones, o en algunas otras, pueda encontrarse la necesidad de contratar un seguro de vida para toda la familia.El ser humano tiende a pensar que nada malo le va a suceder. Se cree invulnerable. Aunque las desgracias suceden: accidentes, enfermedades, tragedias. Nadie puede decir que nunca le sucederán.

Es por esa razón que existen los seguros de vida, y que muchas personas confían su futuro y el de los suyos en estos mecanismos que nos permiten estar cubiertos ante una eventualidad.

Cuándo conviene contratar un seguro de vida

En general la recomendación de los productores de seguros de vida, es que entre los 30 y los 50 años deberíamos contar con un seguro de vida. Y esto tiene su explicación. Se trata de la edad más productiva, y cuando una gran proporción de la población suele formar familia o tener hijos. Es decir, cuando su trabajo y sus ingresos ya no son para sostenerse sólo a sí mismos, sino que hay otras personas que dependen de él.

Antes de los 30, las personas suelen ser independientes y son pocos los que ya tienen hijos. Y después de los 50, generalmente esas mismas personas ya han conformado un patrimonio y pagado sus hipotecas, y además sus hijos tienden a estar ya en edades productivas o cercanas a ellas.

 Tipos de seguros

En el mercado de los seguros de vida nos daremos con que existen varias alternativas, que podrán adaptarse a las necesidades puntuales de cada uno o de sus familias, o bien podrán ir en consonancia con el monto de la cuota que uno está dispuesto a pagar. Veamos que alternativas tenemos para elegir:

Tradicionales. En general apuntan al riesgo de fallecimiento del titular o los asegurados. En caso de darse esa situación, los beneficiarios recibirán una cantidad determinada, que dependerá del monto por el cual se haya contratado el seguro.

Globales. Las coberturas son más completas, ya que también brindan respaldo en casos de enfermedades o accidentes que deriven en una incapacidad, total o temporaria. Además suelen incluir garantías de servicios de salud, asemejándose con ello a lo que pueden ser los seguros médicos.

De Hipoteca. En España y en la mayoría de los países son obligatorios cuando tomamos un crédito hipotecario, ya que es la vía por la cual la entidad bancaria se asegura que en el caso de que el deudor (por fallecimiento o incapacidad laboral) o sus familiares no se pudieran hacer más cargo de sus acreencias, la aseguradora lo hará.

Dotales. ¿Qué sucedería si al cumplir los 50 años decidimos dejar de contratar el seguro al entender que ya no estamos en el tramo de “riesgo”? Con cualquier seguro tradicional, la respuesta sería: nada. Esta situación la prevén los seguros de vida dotales, que además de constituirse en coberturas ante eventualidades, también se convierten en una interesante forma de ahorro. Esto implica que cuando venza el plazo del contrato, si la persona no ha sufrido de ninguna situación que le hubiera dado derecho a reclamar indemnización, igual cobrará parte de ese capital ahorrado durante los años del contrato, que constituye una dote, y de ahí el nombre de “dotales”.

Universal. Constituyen una combinación de diferentes coberturas, que incluyen además de la póliza, un proceso de capitalización. De este modo, la empresa aseguradora destinará parte de los aportes para cubrir las primas de riesgo, y la otra parte irá a una inversión y a un proceso de capitalización.

Coberturas de los seguros

La mayoría de los seguros de vida brindan cobertura por: fallecimiento, fallecimiento por accidente, fallecimiento en accidente de circulación, incapacidad permanente absoluta, incapacidad permanente absoluta por accidente, incapacidad permanente absoluta por accidente de circulación, enfermedad grave.

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